33 corazones

nov 2010

33 corazones ha parido la tierra hoy

Como todo parto, éste también vino acompañado de dolor… Pero como en todo alumbramiento exitoso, ese dolor trajo consigo dicha, mezcla de gemido y amor. Muchos padres esperaban ansiosos ese nacimiento… ¡qué sextillizos ni nada! ¡Eso fue en grande! …la tierra no dio a luz… dio destellos gigantes…..trajo al mundo 33 corazones maravillosos… si… de trabajadores de nuestra tierra, de esforzada trayectoria minera… de sufrimiento e infierno subterráneo, de días de incertidumbre… de sabor a tragedia que a cada minuto se teme que suceda…

©Kate Sedgwick

Hoy la tierra ha revindicado, con la vida de  estos 33 trabajadores, la muerte de cientos que bajo sus entrañas duermen sin ser reconocidos.

33 mineros han subido a  nacer con nosotros, hermanos.

Hoy la vida ha triunfado… la vida ha sido el objetivo… por la vida se instalaron maquinarias y esfuerzo humano… Hoy la vida fue la única meta… Hoy la vida fue por primera vez más importante que el oro, la plata, el salitre, el carbón o el petróleo…

Hoy se perforaba la tierra para encontrar una piedra mucho más preciosa… la vida… sí, la vida fue el objetivo de Codelco y de todos los que allí trabajaron. Y la tierra, orgullosa, lo permitió… No hubo derrumbes ni tragedias… pues ahora no era la ambición lo que nos llevaba a ella… hoy era el amor… el amor por la vida de esos 33 hombres… comunes como usted y yo, sin títulos, ni cargos poderosos, pero más valiosos… pues son hombres de sacrificio, de esfuerzo… los que mueven un país… silenciosos… sin elogios ni reconocimientos…

¡Ya era hora que así fuera!!!!! La tierra se ha encargado de ello… esa misma tierra que tantas veces les ha quitado la vida… ¡Las ironías de la vida!!!!

¡Cuántas tragedias mineras guarda nuestro desierto árido, con sabor a arena y techado de estrellas! Cuántos cuerpos guardas bajo tus arenas secas, cuánta sangre roja ha corrido por tus venas y alimentado tu garganta sedienta… Siempre la misma cadena cuyos eslabones arrastran una realidad dura, pesada y con sabor a oscuridad y a tierra… una carga que los hombros de nuestros mineros ya no sienten, hay otras preocupaciones que alimentar… el dolor, el cansancio y la inseguridad ya no son  prioridad.

Hoy los medios han bajado el perfil a esta triste realidad minera, con su espectacularidad han querido minimizar las verdaderas razones de esta tragedia… pretenden tapar el sol con un dedo, pero eso no es posible y todos lo sabemos… La inseguridad laboral de nuestro pueblo, de nuestros trabajadores,  no se puede ocultar por más que la adornemos con focos, cámaras y micrófonos embusteros…

Los mineros acribillados en este mismo desierto siguen siendo una verdad y una mancha de sangre que aún huele en el desierto… Los miles de derrumbes que han sepultado a tantos, y las miles de cruces que en el camino encontramos, siguen siendo testimonio fiel de las condiciones indignas que han debido sufrir durante siglos nuestros trabajadores mineros.

Hoy la TV quiere apropiarse de sus vidas y pasearlos como trofeos de algún reality o cinta… ¡atención trabajadores! …no se dejen envolver por esas luces que no representan la verdadera luz del día… son falsas como sus guías… sólo pretenden desenlodar de manera ficticia la verdadera razón de esa larga  estadía en las entrañas de nuestra tierra a veces querida.

©Kate Sedgwick

Que no cambie vuestro deseo de revindicar vuestros derechos… esas luces se apagarán y el telón se bajará de nuevo… Pues no representan la luz del padre sol que ilumina y calienta de forma natural ese desierto, ése que les ha visto por tanto tiempo descender al mismo infierno… a la oscuridad, a la explotación, no sólo de sus pulmones y sus cuerpos, sino también de su dignidad. Estas luces pueden transformarse en una pesadilla… que puede atormentarles de por vida.

Sus vidas hoy ya no son las mismas… Han tenido una segunda oportunidad… la tierra los ha devuelto a la superficie como si quisiera disculparse por tantas otras que una vez tomó… La tierra, casi como un preámbulo, nos pide perdón, y en un gesto noble los retorna a la superficie… los devuelve a la luz… a esa que da vida a las plantas, a los seres vivos, a la naturaleza entera… Ese infierno que han debido vivir estos días, más que mal es un hábitat que ustedes ya conocían… es donde han pasado la mayor parte de sus vidas… aunque esta vez, ese infierno quisiera atraparles de por vida…. No salgan del fuego para caer en las brazas…

Hoy deben ser más fuertes que ayer… Hoy la tierra les ha dicho vayan… vuelvan… no permitan más que esto ocurra… no quiero más vidas sepultadas en estas minas inseguras.

Ustedes pueden y deben cambiar esta realidad. Ustedes ya han transformado el aroma a sangre del desierto por sabor a vida… Hoy tienen una gran responsabilidad, queridos 33… número significativo y premonitor… Hace siglos fue un hombre humilde, que al cumplir 33 decidió salir y decir la verdad a unos cuantos… Ahora es vuestro turno… No se dejen deslumbrar por esas luces que más parecen relámpagos… anunciando una gran tormenta… No es buen presagio…

Ustedes son ahora embajadores de la vida… embajadores de los trabajadores sufridos de nuestra tierra… asuman con dignidad ese rol que la madre tierra les ha encomendado.

Aférrense a esa responsabilidad, igual que a la capsula que los devolvió. Hoy, fuera de ella, son libres para respirar el aire puro, para admirar con ojos de resurrección la vida que los rodea… ¡Disfruten de ello y agradezcan a la vida por esta nueva oportunidad!!!

Oda a la vida… oda a los trabajadores… oda a la tierra que los ha devuelto desde el suelo subterráneo… ¡Sube a nacer conmigo hermano!!!!

Por Gladys Pilar Ahumada

Departamento de Estudios Superiores

Universidad de Montreal

Montreal-Canadá

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1 Comentario , Deja un comentario

  1. Carla

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    Tengo la gran oportunidad de tener a mi lado todos los dias a la mujer que escribio este texto, una mujer increible, inteligente y sobre todo una verdadera profesional.
    Que linda manera de destacar el trabajo que realizan los mineros en el mundo, que lindo lo que logras que ese trabajo tan agotador y tan peligroso, a travez de tus palabras y de tu poesía se vea tan distinto… esa hermosa mujer que escribió todo esto, quizas viene muy de cerca dirán, pero digo sólo la verdad, ella es mi « mamá» la mujer más hermosa que pisa esta tierra. Te amoooo mucho y estoy orgullosa de tus palabras, de esa poesía que tienes al escribir que hasta lo mas feo se hace hermoso.

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